Sunday, February 22, 2009 8:46 AM
‘Pichi’ Alonso
Fútbol interrumpido y derby como los de antaño
Es verdad que la expulsión de Keita fue un justa. Y también que esa acción cambió el signo del partido. Pero hasta cierto punto. Sí, porque hasta ese minuto, el Barça tampoco había sido muy superior al Espanyol. De hecho, sólo había gozado de una clara ocasión, el remate de cabeza de Henry que falló incomprensiblemente cuando estaba solo.
El problema del Barça no fue el árbitro, que también. El fue su propio enemigo por su fútbol atropellado y acelerado que no veía el modo de superar el orden táctico del Espanyol. Un Espanyol que estuvo siempre rozando el reglamento con las continuas faltas y pérdida de tiempo. Es legítimo que él luche con sus armas mientras el árbitro se lo permita. Lo que ya no es casual es que Racing, Getafe y Espanyol, los únicos conjuntos que han logrado puntuar en el Camp Nou hayan utilizado todos un 4-1-4-1 como argumento táctico.
Anoche, además, se puso de manifiesto varias máximas del fútbol. Primero, que cada partido es una historia diferente y que lo hecho anteriormente tal vez no tenga nada que ver.
Y después, que un derby es un derby. Como los de siempre, donde nada tiene que ver en qué condiciones lleguen los dos equipos, si uno está arriba o abajo. Si uno es líder o colista.
Me sorprendieron varias cosas del Barça. Que cayera en la trampa tendida por el Espanyol hasta el punto de acabar recibiendo más tarjetas incluso que el equipo que en teoría más destruye. Eso ocurrió porque se calentaron y jugaron más con el corazón que con la cabeza.
También me llamó la atención que De la Peña gozara de tanta libertad. Si alguien podía hacer daño en este Espanyol, por su clase y calidad, era Iván. Y en sus dos acciones, en sus dos goles, estuvo absolutamente solo. Un error táctico motivado por esa fiebre de atacar.
También me llamó la atención que Gudjohnsen sustituyera a Eto’o. En teoría ese cambio debería haber sido por Bojan, que para algo es delantero centro. Guardiola buscaba fútbol directo y balones largos como último recurso, por eso acabó con Sergio Busquets jugando en el punto de penalty.