Un Barça que estaba expuesto a las críticas por el once titular que ayer presentaba Pep Guardiola en el Vicente Calderón, acabó avallasando al Atlético de Madrid con el argentino Leo Messi como gran protagonista del partido.

Messi focalizó la gran mayoría de los ataques de su equipo y fue ovacionado al abandonar el terreno de juego, una situación totalmente inusual en los estadios de fútbol españoles. Pero es que el delantero argentino estuvo bien secundado por Daniel Alves y Sergio Busquets. El triángulo que los tres formaron en la banda derecha acabó destrozando la banda del rojiblanco Pernía.

Todos sabemos de lo que es capaz Messi –dribla, desborda, desequilibra, encara, marca...–, pero al mismo tiempo presiona y ayuda en defensa cuando el equipo no tiene el balón en su poder. Eso es muy de halagar en un crack de su categoría. Por si fuera poco, viendo el final impensable que se produjo ayer en el Calderón cuando la afición rojiblanca le ovacionó al ser sustituido, ¿alguien duda todavía de que Messi sea el número uno en estos momentos?

Aunque hay que tener en cuenta que Messi tenía por detrás a Alves, que con estos partidos hace que el más crítico de los barcelonistas por el precio que se pagó al Sevilla por su fichaje, se olvide ya del dinero que costó. ¡Qué fortaleza física y qué calidad! Sólo hay que recordar la pared de tacón que hizo con Messi en el primer gol o su centro a Bojan en la acción del penalty.

A Messi y a Alves se les sumó Sergio Busquets completando este triángulo mágico. El centrocampista canterano está pidiendo a gritos tener un sitio en el once titular. Lee el fútbol como el mejor, presiona y roba como el que más y, además, es un apoyo continuo para sus compañeros. Su primera parte de ayer fue extraordinaria.

Quiero destacar también la continua presión que hizo el Barça, que impedía al Atlético combinar y que acabó desquiciando a sus jugadores, que ante la impotencia hicieron uso de entradas excesivamente duras. Esa presión requiere una excelente condición física y, tal vez, la diferencia estaba en que en el once titular del Barça sólo repitió Touré, mientras que en el Atlético lo hicieron muchos de sus jugadores.

Piqué y Cáceres anulan a Forlán y Sinama

La pareja que ayer formaron Gerard Piqué y Martín Cáceres en el eje de la defensa anuló por completo al duo de atacantes rojiblancos. Forlán y Sinama Pongolle pasaron prácticamente desapercibidos. En el caso de Cáceres, hay que destacar que mejoró notablemente su rendimiento respecto a anteriores encuentros y demostró que podrá aportar cosas cuando el equipo le necesite, ya que las tres competiciones resultarán duras. No cometió ningún error y esa confianza le irá muy bien de cara al futuro.