Hola, amigos.

El economista Xavier Sala i Martín no será candidato a la presidencia del Barça en las próximas elecciones. Ya está decidido. Sí formará, sin embargo, parte del equipo que encabezará el actual vicepresidente primero del club, Alfons Godall. Los planes de Laporta para convertir a Sala i Martín en su delfín han fracasado por dos motivos: la división interna que provocó su opción y el hecho de que debería presentar aval. Sin duda, la cuestión económica es la que ha pesado más a la hora de descartar la candidatura del mediático economista. Según la Ley del Deporte, Sala i Martín no puede considerarse un candidato continuista de la actual junta porque no es miembro de la misma desde el inicio del mandato, es decir, desde el 2006. Sala i Martín sólo es directivo desde hace menos de un año, concretamente desde el mes de abril.

Tampoco está claro, aunque se haya escenificado lo contrario, que Alfons Godall sea el único candidato con el cartel de continuista. Jaume Ferrer, vicepresidente de Patrimonio, mantiene sus aspiraciones y discrepa con Godall sobre una cuestión tan elemental como es la figura del director general del club, Jaume Oliver, el hombre que encargó las 'auditorías de seguridad' en las que fueron investigados, además del propio Ferrer, Rafa Yuste, Joan Boix y Joan Franquesa, quien ya presentó su dimisión por 'motivos personales' la semana pasada. Pues bien, Ferrer no quiere que Oliver siga en el club, mientras que Godall, a petición de Laporta, le mantendría como máximo ejecutivo de la entidad con un sueldo de escándalo: este año ha cobrado nada menos que 900.000 euros.

Lo único evidente es que esta división interna beneficia al gran favorito, Sandro Rosell, a quien le están poniendo un camino de rosas hacia la presidencia del Barça. Pero que el ex vicepresidente deportivo no se fíe: la campaña electoral será muy sucia e intentarán, desde todos los flancos, tirarle mucha porquería encima. Veremos si tiene la habilidad suficiente como para esquivarla...

Hasta mañana. Salud y suerte.