Hola, amigos.

Resulta difícil no caer en el pesimismo. Después de los cuatro últimos partidos (tres de Liga y uno de Champions) ya es una evidencia que el Barça está sufriendo un tremendo bache. Todavía no quiero hablar de crisis porque el equipo blaugrana es líder y mantiene intactas sus aspiraciones de ganar los tres títulos. Pero el juego decepcionante y, sobre todo, los malos resultados empiezan a pasar factura en el ánimo de los culés. Que el Madrid ya esté a cuatro puntos es una mala noticia porque todos -los madridistas y los barcelonistas- ya visionan en el horizonte una segunda parte del 'Juntos podemos' que le sirvió al equipo blanco para ganar la Liga de hace dos temporadas. Sin embargo, me resisto a entrar en esta dinámica tan destructiva -habitual, por otra parte, en el entorno blaugrana- y quiero buscar motivos para la esperanza. Ahí van unos cuantos para reflexionar:

1) Este equipo es el mismo que hace sólo 15 días levantaba elogios en todo el mundo. A los futbolistas del Barça no se les puede haber olvidado jugar como lo hacían antes de este bache. Los récords de victorias y su efectividad goleadora están ahí para demostrar que lo hecho durante los seis primeros meses de la temporada no ha sido un sueño o una casualidad. Messi, Alves, Xavi, Valdés, Eto'o... deben superar este bajón físico y psicológico para recuperarse y volver a ser los de antes. Si lo consiguen el Barça podrá volver a esas esencias que reclama Guardiola: velocidad, intensidad y solidaridad.

2) Iniesta ya podrá jugar el próximo partido. No se puede pensar que un solo futbolista sea capaz de enderezar el rumbo de un equipo que va a la baja, pero la presencia de Andrés servirá para dos cosas: primero, para dar otra opción de construcción de juego al Barça cuando Xavi, como ahora, está muy presionado; y, segundo, para abrir las bandas porque Iniesta táctica y técnicamente es mejor que Gudjohnsen, Keita o Sergio Busquets en esta tarea y, además, tiene más profundidad y más capacidad para definir.

 3) El Madrid también fallará. Es verdad que el equipo de Juande lleva diez victorias consecutivas en la Liga, pero muchos de estos partidos los ha ganado con un fútbol rácano que no da sensación de solidez. Quedan 13 jornadas y el Barça tiene 4 puntos de ventaja, una situación que todos hubiéramos firmado antes de empezar la temporada, teniendo en cuenta además que todavía se tiene que jugar el partido del Bernabéu, donde los blaugrana pueden ganar.

4) No habrá autocomplacencia. Tal vez Guardiola tarde más o menos en encontrar soluciones a los problemas del equipo, pero lo que está claro es que no permitirá que sus jugadores caigan en la desidia como hace dos temporadas hizo Rijkaard. La exigencia de Pep será máxima hasta el final de temporada. El entrenador confía en la calidad de sus futbolistas para superar la situación y perserverará -su palabra favorita- para luchar por el título.

5) El 'efecto Messi'. Es el número 1 del mundo y volverá a demostrarlo. El argentino ya marcó en el Calderón un golazo de crack y da la sensación de que, poco a poco, va recuperando su mejor tono físico. Cuando lo consiga, será, como siempre, imparable y desequilibrante. La gran baza para que el Barça sea campeón pasa por un Messi en plenas facultades en la recta final de la temporada, que empieza ahora. Confiemos en él.

Hasta mañana. Salud y suerte.