Leo a Fernando Llorente, el excelente delantero del Athletic de Bilbao, en El País diciendo que la final de Copa del Rey ante el Barça "será un partido físico, duro y agresivo". Y su entrenador, Joaquín Caparrós, en otra entrevista, le secunda y añade: "Hay riesgo de lesiones". Empezamos mal...

Cada equipo es muy libre de interpretar el fútbol como más le convenga. Si el Athletic cree que sólo jugando con agresividad y dureza podrá amedrentar al Barça, allá ellos. Creo que tanto Llorente como Caparrós, y quienes piensen como ellos, se equivocan de discurso. No se puede ir a jugar un partido tan importante con semejante declaración de intenciones. Sólo les faltaría decir que van a repartir patadas a diestro y siniestro.

Una cosa es jugar con agresividad, anticipación y 'mordiendo'. Totalmente lícito. Otra muy diferente es salirse de los límites que marca el reglamento. Por eso el papel que desempeñará el colegiado andaluz Luis Medina Cantalejo será fundamental. El, y nadie más que él, tendrá que pararle los pies a quien se pase de la raya. Dirigirá su penúltimo partido oficial como árbitro, por eso querrá estar a la altura de las circunstancias.

Seguro que en los primeros minutos empezará avisando, pero su obligación debe ser castigar con tarjeta la reiteración de faltas y no debe temblarle el pulso si ha de echar a algún futbolista por violento. Si un partido de fútbol lo gana el equipo que más faltas hace y más patadas pega, mal vamos. Un partido tiene que ganarlo el que mejor juega o aquel que sabe contrarrestar las virtudes del contrincante sin menoscabo de las propias.

El Athletic tiene futbolistas de gran nivel técnico, como Iraola, Yeste, Orbiz, Javi Martínez, Llorente... Si quieren marcarle un gol a Pinto deberán apostar por jugar a fútbol, tratar bien la pelota, atacar, así que espero una apuesta generosa en este sentido por parte de los rojiblancos. Que el Barça lo hará, no me cabe la menor duda, por eso está donde estar, por jugar muy bien a fútbol.

En el Athletic-Barça van a confluir todas las miradas del fútbol español. La obligación de los actores es brindar un gran espectáculo. No sería elegante que se viera un partido mezquino, sucio y trabado. Que gane el fútbol